LA BOTELLA DEBAJO DE LA MESA

Sorprendente e intencionado descubrimiento. Más de 25 años atrás en mis tiempos Montillanos descubriendo sensaciones en Aguilar de La Frontera, con mis amigos de Toro Albalá ya soñaba con crear algo parecido. Me intriga el mundo del vino fino, de la crianza biológica, el % vol, las temperaturas, la humedad, la glicerina e incluso de las histaminas, pero siempre andaba en la búsqueda del vino perfecto y éste lo es para mí. Este primer fino pasado, es una contribución altruista al mundo del vino hedonista. Es difícil encontrar un vino que ha sufrido tanto para producirnos tanto placer.Crianza sobre velo de flor, lías y oxidativa. Más de 50 años y con una edad del viñedo de más de 50 años.

Una recolección manual selectiva y  una vinificación sin aditivos, levaduras salvajes ni sulfuroso añadido. Por último, una filtración por desbaste y una fermentación maloláctica espontánea.

Ficha de cata: 

  • Color:  Amarillo intenso.
  • Nariz:  Frutos secos, desde almendra a avellana. Una gama extensa de olores evocados de un buen vino fino.
  • Boca:  Nació como un vino blanco, se convirtió, sin encabezar, en un vino fino. El trabajo de las saccharomyces muntilliensis le vino genial. Después se abandonó a su libre albedrío, sin trasiegos, sin criaderas.